Usted está en : Portada : Crónica Jueves 23 de marzo de 2006

Presentarán querella criminal por supuesta negligencia médica contra hospital Claudio Vicuña
 

Víctima, de 39 años, fue al Servicio de Urgencia y le diagnosticaron lumbociática. Regresó a su casa y a los dos días murió como consecuencia de una hepatitis fulminante

 

 

"A mi marido lo mataron en el hospital". Con estas desgarradoras palabras Patricia Arenas Correa indicó que entablará una querella criminal por negligencia médica contra el hospital Claudio Vicuña de San Antonio, como una manera de aclarar responsabilidades y las circunstancias en que falleció su esposo, Raúl Vidal Nilo de 39 años.

Según Patricia Arenas su esposo estaría vivo si hubiese recibido una atención médica más adecuada.

De acuerdo a su relato, su cónyuge, comenzó a presentar malestares en su espalda el pasado domingo 12 de marzo. En vista y considerando que sus malestares continuaron decidieron llevarlo el día miércoles 15 al Servicio de Urgencia del centro asistencial local.

"Ese día el médico que lo atendió ni siquiera lo examinó. Simplemente le preguntó qué le dolía. Ni dos minutos estuvo con él y le dijo que tenía una lumbociática, le indicó que le pusieran una inyección de diclofenaco y lo mandó a la casa sin ningún tratamiento", expuso visiblemente afectada.

DOLORES SE AGUDIZARON

Una vez en su domicilio los dolores de Raúl Vidal Nilo se fueron agudizando. La noche del jueves 16 quedará para siempre grabada en la memoria de Patricia Arenas.

"Fue la noche más larga de mi vida, él comenzó a sentirse muy mal. Me decía que sentía un calor interno. Dormía a sobresaltos. De pronto comenzó a hablar incoherencias. Yo estaba muy asustada porque no sabía qué le ocurría", expuso la vecina de San Juan, quien ante la gravedad que mostraba su esposo, acudió a primera hora del día viernes 17 a la posta de Lo Gallardo.

-¿Qué pasó entonces?

-Al médico de la posta le imploré que lo fuera a ver. El lo examinó y solicitó que lo trasladaramos urgente al hospital. Allí lo vio una doctora, le hicieron varios exámenes, ella me dijo que los medicamentos que había tomado le habían ocasionado un daño hepático y que había que trasladarlo urgente a Valparaíso. Así se hizo y mi esposo murió en el trayecto, porque al hospital Carlos van Buren ingresó fallecido. El médico que lo recibió me dijo que había muerto a raíz de una hepatitis fulminante. No lo podía creer. Mi esposo era un hombre sano, trabajador que de haber sido atendido como correspondía la primera vez que fue al hospital, a lo mejor hoy estaría vivo. Por eso me voy a querellar porque esto no puede seguir sucediendo en San Antonio. Alguien tiene que hacerse responsable de su muerte. No quiero dinero, simplemente espero que esto no le pase a otra persona, porque ni todo el dinero del mundo le devolverá la vida al padre de mi única hija.

 
 
 
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