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Jueves 2 de abril de 2009
Marilyn arrasó con su disfraz de india americana
Joven de Tejas Verdes y su compañero ganaron $100 mil pesos como premio al mejor disfraz adulto, dinero que apenas sirvió para cubrir el costo de los trajes, en cuya elaboración trabajaron casi 6 meses

Carlos Rodríguez Ilabaca

El nombre le calza de maravillas. Marilyn es una mezcla perfecta entre belleza, sensualidad extrema y actitud. Mucha actitud. Por eso ayer su esbelta figura no pasó desapercibida en la ceremonia de premiación del Carnaval de Murgas y Comparsas 2009.

"Soy muy sexy porque mi personalidad es así, sensual", confiesa la estudiante de 19 años, representante de Tejas Verdes, quien ayer acaparó todas las miradas masculinas en el acto celebrado en uno de los salones del Departamento de Cultura del municipio local.

Como su homónima de apellido Monroe, la Marilyn sanantonina entró al salón con una personalidad avasalladora y con la frente siempre en alto, como las actrices de Hollywood que posan en la alfombra roja antes de entrar a la entrega de los Oscar.

Su sola presencia bastó para arrasar en el pequeño salón, repleto de autoridades y dirigentes de las distintas murgas y comparsas que llegaron a recoger sus premios. Ella, obviamente, era una de las premiadas. El jurado la galardonó, junto a su compañero Marco Aravena, con el premio al mejor disfraz del Carnaval, por lo que recibieron un solo cheque de $100.000.

"Más que la plata del premio, mi mayor satisfacción es que a la gente le guste mis diseños y que vea cosas nuevas y distintas", reconoce Marco Aravena, el autor intelectual y material de los trajes de indios americanos que lucieron en el festival de murgas y comparsas.

Efectivamente, el premio no fue mucho, pues apenas sirvió para cubrir los gastos. Marilyn invirtió 40 mil pesos en su traje, y Marco otros 50 mil. "Pero da lo mismo la plata. Lo más importante es que todo el esfuerzo valió la pena", lanza Marilyn con la sensualidad jugando en su rostro.

Y el esfuerzo para llegar al resultado final fue realmente grande. Marco y Marilyn cuentan que tardaron "todo el invierno", casi seis meses, en llegar al resultado final: una sorprendente muestra de originalidad, colorido y diseño. Los disfraces, en todo caso, no serían nada sin ellos, que aportaron sus apolíneas humanidades y una gracia inigualable, características que el año pasado les permitieron adjudicarse el mismo premio, aquella vez con él como el Ave Fénix y ella como la Mujer Araña.

verdadera terapia

Marilyn, nacida en una familia de murgueros de Tejas Verdes, confiesa que para ella el carnaval del verano es una verdadera terapia que "ayuda a olvidarse de los problemas y a botar las tensiones. A mí me encanta participar porque uno se olvida de todo y se concentra solamente en su participación". Durante los días del festival, su bella figura obviamente se robó las miradas de los hombres en su paso por las calles. Fueron decenas los que quisieron hacerse los lindos y le pidieron sacarse una foto con ella.

"Eso me hizo sentir muy halagada, porque a la gente le gustó lo que hicimos. A mí me gusta cuidar cada detalle, tanto de mi maquillaje como de mi peinado. Soy súper producida", se autodefine.

CREADOR Y AUXILIAR DE ASEO

Marco, el ideólogo de los disfraces, trabaja como auxiliar de aseo en la Posta de El Tabo, pero su verdadera pasión está en el arte. En sus ratos libres da rienda suelta a su talento como creador autodidacta, a través del cual ha dado vida a una exposición de más de 200 máscaras denominada "Nostalgia Americana".

Ese mismo talento fue el que puso al servicio de los disfraces que ayer ganaron el premio. "Fue un trabajo bien arduo, porque la mayor parte de los materiales son reciclados y hechos con mucho ingenio. Fue una fantasía de indios americanos, que fue el nombre que le pusieron a nuestra presentación", contó.