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Viernes 23 de abril de 2010
Aclaran incendio en disco gay de Valparaíso

13.10: Al sobreseerse definitivamente el caso de la discoteque Divine, registrado el 4 de septiembre de 1993, la Justicia estableció que el fuego se originó por una falla eléctrica

Nunca hubo ataque homofóbico la noche del 4 de septiembre de 1993 en que un incendio consumió por completo el viejo inmueble de calle Chacabuco 2683, Valparaíso, donde funcionaba la discoteque gay Divine. 16 personas muertas y otras 29 heridas dejó una de las peores tragedias en la historia de la ciudad puerto. La Justicia, que desde esa fecha viene investigando accidentadamente el caso, estableció que el origen de las llamas se debió –como es ya un lugar común en Valparaíso- a una falla eléctrica del inmueble, derivada de una pésima mantención.

 

Aunque el caso fue sobreseído definitivamente por la jueza del Quinto Juzgado de Valparaíso, Patricia Montenegro, el 4 de diciembre del año pasado, recién este mes se oficializa dicha decisión, notificando al Movimiento de Liberación Homosexual (Móvilh), sin dudas la entidad que persiguió con más ahínco la verdad en relación al caso.

 

El caso prescribió por tener más de diez años y por tanto las responsabilidades penales ya no se pueden perseguir, aunque familiares y amigos de las víctimas y heridos siempre buscaron saber la verdad de la tragedia.

 

RESPONSABILIDADES

 

Junto a la abogada María Angélica Castro, el Movilh, amparado en la resolución judicial, lograron establecer que la hipótesis de un atentado homofóbico en contra de la disco gay, fue un invento de los propietarios del recinto para ocultar su responsabilidad en la tragedia, pues el local no contaba con los requerimientos mínimos de seguridad, mantenía una deficiente instalación eléctrica y la puerta de escape no estaba habilitada.

 

De hecho, la tesis del ataque homofóbico desvió la atención de las autoridades judiciales y policiales de la época, que impidió investigar con mayor firmeza y certeza la posibilidad del desperfecto eléctrico, que finalmente casi 15 años después de la tragedia, atendió la justicia como la causa que provocó el incendio.

 

Esta mañana en Santiago y mediante conferencia de prensa, la propia abogada María Angélica Castro y el presidente del Movilh, Rolando Jiménez, entregaron detalles del final del caso, al tiempo que lanzaron el trabajo de investigación denominado “Discoteca Divine, La verdadera historia”, donde además de exponer el caso, se aborda detallada y cronológicamente el mismo.

 

Jiménez, lamentó que la falta de pericia de la época no haya permitido perseguir oportunamente las responsabilidades de los dueños de la disco gay, pues hoy el caso está prescrito.

 

NELSON ARELLANO

 

En las investigaciones judiciales y en las pruebas y conclusiones de todos los peritos quedó claramente establecido que la causa del incendio fueron las reparaciones e instalaciones eléctricas no autorizas y fraudulentas a las fue sometida la discoteca en agosto de 1993 por su propietario, Nelson Arellano, él mismo que hizo circular la tesis de un “atentado homofóbico” para liberarse de toda responsabilidad, sostiene el tercer informe y final del Movilh.

 

“Esta resolución de la jueza es muy importante, porque en tres ocasiones anteriores cuando se intentó cerrar el caso, se concluyó que no se conocían las causas. Con la última resolución de la jueza Montenegro, esto cambio. Se aclaran causas y responsabilidades y se precisa que el caso sólo se sobresee en virtud que la posibilidad de acción penal está prescrita”, explicó la abogada Castro.

 

“La verdad ya se sabe y las víctimas y sobrevivientes de la tragedia pueden estar en paz, pues nunca más se distorsionará su historia y ya están identificados los responsables. Desde que logramos la reapertura del Caso Divine en el 2003, supimos que las acciones penales estaban prescritas, pero eso no nos impidió seguir luchando para que se conociera la verdad”, dijo Rolando Jiménez.

 

“Con esta resolución –prosigue Jiménez- se rompe la injusticia del primer juez que vio la causa, Jorge Gándara, quien la cerró sin concluir nada y sin hacer referencia a ningún de tipo de responsabilidad… Repudiamos con toda nuestra fuerza a los propietarios de la discoteca por el daño causado a las víctimas y por el engaño al cual sometieron a todo un país con la versión de un atentado que además fue asumida como cierta, y con una irresponsabilidad extrema, por algunos colectivos de la diversidad sexual”.